¿Por qué el deber moral no esta fundamentada en la búsqueda de la felicidad?.
Entendemos por deber moral; como una obligación que debería acatarse o mi exigencia inmediata a respetarla sin condicionamiento, esta, bajo el imperativo categórico; o la obligación de seguir ciertos patrones de conducta establecidos en la sociedad, bajo el imperativo hipotético; o en todo caso mi querer personal no serviría como ley moral.
Con los criterios anteriores afirmamos que el deber moral no esta fundamentado en la búsqueda de la felicidad; por que, la felicidad depende de una situación particular (sistema de creencias de las diversas sociedades) que varia según la circunstancia y emoción de cada persona, como tal, no es un principio de conducta valedero para todos; además es claro que la felicidad no serviría para definir lo que es un imperativo categórico.
El hecho de que el ámbito del deber ético o universal, sea estrecho, no significara pretender universalizar o imponer a una sociedad, los patrones de conducta, los hábitos, la cultura, las costumbres, la vida deseable, entre otras particularidades, con las demás sociedades, exigiendo a todos a que piensen y actúen de manera igual.
Creemos que todo parte del respeto y tolerancia a los hábitos culturales y a su autonomía de cada sociedad. Por tanto, la Ley Moral es una exigencia universal, pero no un modo de vida como regla única.
¿Pueden los debates éticos de nuestra sociedad resolver para siempre los problemas éticos de la aplicación de la Ley Moral? ¿No disponemos de ninguna brújula para orientarnos en estos debates y decidir que argumentos y propuestas son más éticos que otros?
Si bien los debates éticos en nuestra sociedad permiten abrir espacios de debate, ético-político-social, acerca de modos de vida, los cambios que debería ocurrir en determinados espacios, en fin; sin embargo, nunca llegan a decidir de cómo debemos organizar nuestra sociedad, porque en los pocos espacios que se tiene de debate sobre leyes y valores terminan siendo buenos discursos de carpeta y nada mas, sin buscar a fondo las verdaderas necesidades de la sociedad.
Para que se resuelva los problemas éticos, se debe partir de argumentos idealmente aceptados por cualquier interlocutor participe del debate y las distintas opiniones que se viertan, sean en torno a la moral y acorde a la realidad practica, donde todos puedan estar de acuerdo, y no solo discrepancia de opiniones encontradas.
Pero no debemos olvidar que los problemas éticos de aplicación de la ley moral no pretenden llegar a una universalidad absoluta de los modos de vida y a una organización social moralmente perfecta, puesto que siempre es relativo, esta referido a un modo de vida, sistema de creencias y valoraciones culturales de un determinado espacio en donde se desenvuelve el ser humano. Por lo tanto, no se resolverán los problemas éticos para siempre.
Entendemos por deber moral; como una obligación que debería acatarse o mi exigencia inmediata a respetarla sin condicionamiento, esta, bajo el imperativo categórico; o la obligación de seguir ciertos patrones de conducta establecidos en la sociedad, bajo el imperativo hipotético; o en todo caso mi querer personal no serviría como ley moral.
Con los criterios anteriores afirmamos que el deber moral no esta fundamentado en la búsqueda de la felicidad; por que, la felicidad depende de una situación particular (sistema de creencias de las diversas sociedades) que varia según la circunstancia y emoción de cada persona, como tal, no es un principio de conducta valedero para todos; además es claro que la felicidad no serviría para definir lo que es un imperativo categórico.
El hecho de que el ámbito del deber ético o universal, sea estrecho, no significara pretender universalizar o imponer a una sociedad, los patrones de conducta, los hábitos, la cultura, las costumbres, la vida deseable, entre otras particularidades, con las demás sociedades, exigiendo a todos a que piensen y actúen de manera igual.
Creemos que todo parte del respeto y tolerancia a los hábitos culturales y a su autonomía de cada sociedad. Por tanto, la Ley Moral es una exigencia universal, pero no un modo de vida como regla única.
¿Pueden los debates éticos de nuestra sociedad resolver para siempre los problemas éticos de la aplicación de la Ley Moral? ¿No disponemos de ninguna brújula para orientarnos en estos debates y decidir que argumentos y propuestas son más éticos que otros?
Si bien los debates éticos en nuestra sociedad permiten abrir espacios de debate, ético-político-social, acerca de modos de vida, los cambios que debería ocurrir en determinados espacios, en fin; sin embargo, nunca llegan a decidir de cómo debemos organizar nuestra sociedad, porque en los pocos espacios que se tiene de debate sobre leyes y valores terminan siendo buenos discursos de carpeta y nada mas, sin buscar a fondo las verdaderas necesidades de la sociedad.
Para que se resuelva los problemas éticos, se debe partir de argumentos idealmente aceptados por cualquier interlocutor participe del debate y las distintas opiniones que se viertan, sean en torno a la moral y acorde a la realidad practica, donde todos puedan estar de acuerdo, y no solo discrepancia de opiniones encontradas.
Pero no debemos olvidar que los problemas éticos de aplicación de la ley moral no pretenden llegar a una universalidad absoluta de los modos de vida y a una organización social moralmente perfecta, puesto que siempre es relativo, esta referido a un modo de vida, sistema de creencias y valoraciones culturales de un determinado espacio en donde se desenvuelve el ser humano. Por lo tanto, no se resolverán los problemas éticos para siempre.
Por: JOSE, Galindo Mendoza.
Mas informacion del Autor: http://www.josegm.da.ru

No hay comentarios:
Publicar un comentario